El presente artículo es para celebrar una gran victoria al haber realizado nuestro viaje a la ciudad de Toronto con mucho éxito y diversión.

Las pasadas vacaciones de semana santa un grupo de más de 40 alumnos del instituto junto con un grupo de profesores, salimos a la ciudad de Toronto por 15 días en los cuales el objetivo fue conocer la ciudad, la cultura y comida canadiense, aprender un poco más del idioma inglés y utilizarlo en situaciones reales, hacer shopping y divertirse.

Sin duda, cumplimos con los objetivos del viaje en todos los aspectos y los viajeros regresaron con una gran cantidad de historias por contar en casa.

La hermosa ciudad de Toronto nos recibió con frio pero sin nieve, lo cual mantuvo muy inquietos a la mayoría de los chicos que esperaban ver una ciudad completamente nevada, sin embargo con el pasar de los días el clima fue cambiando y al final gozamos de un hermoso paisaje nevado en el cual incluso todos tuvimos la oportunidad de esquiar.

Como la mayoría de nuestros programas en el extranjero, en nuestro viaje a Toronto fuimos recibidos por Eurocentres. Una institución internacional dedicada a la enseñanza de idiomas. Ahí los chicos tomaron sus clases matutinas y trabajaron en un proyecto el cual presentaron al finalizar su curso.

Por las tardes todos nos fuimos a conocer Toronto y disfrutar de los principales puntos turísticos de la ciudad, entre los cuales se encuentra El Museo real de Ontario, el Centro de ciencias de Ontario, el Acuario de Ripley’s, La Torre CN, Cataratas de Niágara, Casa Loma (El único castillo de América del Norte), Shopping y grandes caminatas en la Ciudad de Toronto. Por supuesto también nuestros pies, o mejor dicho nuestros esquíes se deslizaron en Blue Mountain en donde todos aprendimos a esquiar e incluso tuvimos una divertida guerra de nieve.

No podemos olvidar nuestras ricas cenas en KOS, en donde también aprendimos el Rap de la Bendición, como olvidarlo… felicidades a KOS y a todo el staff quienes muy amablemente nos atendieron.

Muchas particularidades van a quedar en nuestras memorias, como nuestra visita a una playa donde vestíamos chamarras y bufandas, la nieve en nuestras caras al salir del cine y por supuesto la bella historia de Eddy the Eagle.

La ciudad de Toronto nos ha dejado mucho aprendizaje, y muchos de nuestros alumnos lo comentaron en el ultimo almuerzo que tuvimos entes de volver, varios de estos comentarios se referían al respeto entre ciudadanos, al respeto al cruzar las calles, a lo  bien cuidado de los medios de transporte público, a la limpieza de las calles, a la honestidad de la gente y la seguridad de las calles. Al mismo tiempo comentaron que ojala ellos pudieran ahora en su propio país, vivir de la manera que aprendieron que la gente vive allá. Que desean mucho que su país mejore en muchos aspectos y que si ellos ponen su granito de arena, seguramente pueden ser personas de transición e inspirar a otros a emular su ejemplo.

Muchas gracias a todos los padres de familia que año con año, eligen al equipo Andersen como su mejor opción para que sus hijos viajen. Gracias por la efectiva y asertiva comunicación y por el apoyar, respetando las reglas y apoyando a sus hijos con la obediencia de las mismas.

Ahora nos dispondremos a planear la siguiente aventura y esperamos que sea del interés de muchos. Y que muchos padres que tengan la posibilidad de inscribir a sus hijos en estos proyectos, lo hagan. Al respecto les compartimos algunos puntos que consideramos importantes sobre la pregunta que seguramente a muchos papás les viene a la mente:

¿Por qué viajar?

Hay muchas razones positivas de viajar sin sus padres de las cuales destacan las siguientes:

  • Hacer nuevos amigos, ya sea en el grupo de viajeros o amigos de la ciudad a donde se viaja.
  • El abrumador sentido de la libertad. El saberse sin sus padres crea en ellos un sentido de responsabilidad mayor sobre cumplir por ellos mismos con horarios, actividades y tareas.
  • Desafiar temores e inseguridad. Es increíble ver después de unos días a los niños haciendo compras por ellos mismos y resolviendo sus propios conflictos sin ayuda de los maestros.
  • Conocer diferentes tipos de alimentos, una cultura y arquitectura diferente, que en muchos casos se vuelve un ideal para la mayoría de ellos.
  • Ser ellos mismos y conocerse mejor. Cada uno somos quién somos por el lugar donde hemos nacido, de niños absorbemos nuestro entorno y nos desarrollamos en base a eso. Una de las mejores experiencias personales que tienes cuando viajas, es tener la oportunidad de ver y de sentir quién eres tú alejado de ese ambiente que te ha creado.
  • Abrir horizontes. El mundo no es tan inmenso como pensamos y muchas veces nuestros horizontes están limitados por nuestra condición económica o por lo que aprendimos de nuestros padres y abuelos, sin embargo el viajar expande nuestros horizontes de una manera sombrosa y nos hace desear lograr cosas más grandes la próxima vez.
  • Uso de una segunda lengua (inglés en nuestro caso). La necesidad de comunicación hace que nos demos cuenta de lo importante y necesario que es el dominio de una segunda lengua y por lo tanto es asombrosos ver a los viajeros comunicándose, tal vez con errores pero sin miedo.