Accidentes y lesiones por energí­a eléctrica

El paso de la corriente eléctrica por el cuerpo puede resultar inofensivo o causar lesión celular y muerte súbita, según sea la intensidad y el camino que siga. La energí­a eléctrica actúa sobre el organismo de dos maneras. En primer lugar, interrumpe la conducción nerviosa (por ejemplo los impulsos cardiacos y respiratorios rí­tmicos normales nacidos del bulbo y, simultáneamente, produce la ionización de los elementos protoplasmáticos con daño o destrucción celular); en segundo lugar, para la transformación de la energí­a eléctrica en calor, es causa de quemaduras. La conducción de energí­a eléctrica esta también relacionada con la resistencia que ofrece determinado organismo a su paso, lo que es grave en los casos de individuos de baja resistencia. Las lesiones suelen verse generalmente en los lugares de entrada y salida de la corriente, pues la piel ofrece dura resistencia a su paso; una vez que ha penetrado en el organismo se dirige a todas partes conduciéndose en un frente amplio entre la entrada y salida. Los altos potenciales así­ despertados pueden causar poco daño, con la salvedad de su acción en los mecanismos regulares nerviosos; por ello las corrientes que pasan por el cerebro o por el lado izquierdo del organismo a través del corazón, son mas peligrosas que otras que respetan órganos vitales.   Gran parte de los daños producidos por la electricidad dependen de la generación de calor; la cantidad de calor es modificada por diversas razones: Duración de la exposición. Resistencia de los tejidos. La intensidad (amperaje) de la corriente. Al ser la piel la parte más resistente del cuerpo, soporta la máxima temperatura. La piel seca...